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domingo, 14 de abril de 2013

Escribiendo mi vida


Mira a ese niño parece tonto, no te juntes con él. ¡Adalbert, Adalbert que nombre horrible!, eres un idiota, no te juntes con él, mira a ese niño parece tonto…
Hacía tanto tiempo que no tenía ese sueño sobre la escuela, todo esto que se podría considerar como un trauma se debe a que yo tenía un compañero recuerdo que su nombre era James Morgan que siempre solía molestarme, fue mi compañero desde el primer grado hasta el día de la graduación, todos hacían lo que él decía, era el bribón de la clase por esa razón creo que nunca tuve amigos aunque debo admitir que yo no era muy sociable.

Capítulo 1
Les contare mi historia, simplemente lo hago no por el afán de que sientan pena ni siquiera se si podrán entenderme… bueno, realmente no tengo un por que.
Me llamo Adalbert Kant, nací en un pueblo tranquilo a las afueras de Texas, soy hijo único y mis padres me tuvieron de grande por lo que yo, cuando tenía 8 años sufrí la partida de mi padre por lo que no tengo muchos recuerdos pero los atesoro en lo más profundo de mi corazón, mi madre aún sigue viva a pesar de su fuerte carácter es una mujer muy dulce, de esas personas que pueden ganarse el cariño de alguien muy fácilmente, ella se quedó en ese pueblo negándose a venir a la gran ciudad como lo hice yo y cada tanto regreso a visitarla.
Fui a un colegio privado católico igual nunca le tome mucha importancia. Siempre ame los libros, mis preferidos eran los cómics japoneses hasta el punto que llegue a obsesionarme con la cultura japonesa, amaba ir a la escuela porque ahí te hacen leer muchos libros, aunque en su mayoría era para nuestro aprendizaje pero no me importaba ni me quejaba, como lo mencione anteriormente durante mi período en la escuela como todos (al menos eso creo) tuve ese compañero bribón, que molestaba, que nunca hacía la tarea y el que le sacaba varias canas a la maestra. Se dedicaba a molestar a todos pero parece que su punto fuerte era yo. Me molestaba todo el tiempo, haciéndome todo tipo de bromas, me sacaba el almuerzo, me quitaba el dinero hasta en los días lluviosos solía ponerme el pie, recuerdo cierto día:
-¡Hey tú!, ven al patio que quiero mostrarte algo
- ¿A mí?
-¡Si!, ¿a quién más? Te espero en 10 minutos
¿Qué es lo que querrá? Me pregunto, ni modo, para saberlo tendré que ir. Pero está lloviendo ¿cómo pretende que salga afuera?
Esa vez recuerdo que me engañó, yo fui a la puerta del patio y apareció detrás de mí y me empujó por lo que pude sentir como mi cara golpeaba en el suelo cuando me quise levantar el había cerrado la puerta y no tenía manera de entrar, del otro lado podía sentir sus risas, intente entrar pero pasó un rato largo hasta que pude por lo que me gane un reto de la maestra por estar jugando afuera en la lluvia y como si eso fuese poco pillé un resfriado.  Nunca le hice nada, ni siquiera le respondía cuando se burlaba de mi porque mi madre me había enseñado que siempre debía poner la otra mejilla y las peleas era el idioma de los necios.
Nací con un corazón débil razón por la cual nunca pude practicar ningún deporte por lo que veía desde lejos como los demás niños jugaban a la pelota, nunca me invitaban, siempre pasaban de mi por lo que crecí siendo una burla de los demás ya que era solitario y un niño muy mimado.
Me gradué de la escuela con honores, siempre fui el mejor de mi clase ya que amaba leer libros, gracias a eso recibí una beca ¡fui tan feliz! después de eso me vine a vivir a New York, fue muy duro y difícil dejar a mamá allá sola pero como ella dijo un hombre debe forjar su destino así que sin más me vine para la gran ciudad, el mundo de las posibilidades, me aplique en la universidad para ser profesor en literatura, yo amaba leer los libros así que quería transmitirle a los niños la misma pasión.
Cursaba mi 2do año en la universidad, hasta que conocí a mi primer amigo, el amigo que siempre quise tener, al que siempre quise contarle mis cosas, mis secretos y compartir con él cientos de momentos, su nombre es Jerry McFly.
Lo conocí porque debíamos hacer un trabajo en grupo, yo no tenía con quien hacerlo, todos habían encontrado su lugar  y yo quede solo entonces se me acercó y me pregunto
-¿Estás solo?
-Sí
 -Genial, desde ahora seremos un grupo y nos haremos amigos, ¿Cómo te llamas?
-Kant Adalbert
-Muy bien Bert, llámame Jerry

Desde ese momento quede tan maravillado, no podía creer que al fin pudiese tener un amigo, desde ese día empezamos a pasar todos los días juntos, me divertía tanto con él, era muy gracioso, sabía como hacer reír a la gente y tenía muchos amigos, es decir, todo lo contrario a mi. Como si fuese poco, era bien parecido, tenía ojos azules como el cielo, piel blanca como el algodón y era alto, no tenía músculos, más bien era flaco.
Los problemas comenzaron cuando tuvimos que hacer el trabajo de investigación, habíamos perdido mucho tiempo divirtiéndonos, me sorprendí al ver como a su lado se pasaba el tiempo volando pero no podíamos seguir perdiendo el tiempo aunque  al parecer a Jerry no le importaba se la pasaba bebiendo noche tras noche, entre mujeres y sexo. Como no estaba acostumbrado a las peleas simplemente a pesar de que eso mucho no me gustaba me quede callado y finalmente lo hice solo aunque lo entregue como si lo hubiésemos hecho juntos.
Una vez más el período de clases había terminado y para mi sorpresa Jerry obtuvo notas muy altas promocionándolas a todas las materias, recuerdo que me pregunte donde y cuando estudiaba él porque yo me había esforzado durante mucho tiempo para conseguir las notas que debía tener y él al parecer las había obtenido sin ningún tipo de esfuerzo.

-Continuará- 

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