Mira a ese niño parece tonto, no te
juntes con él. ¡Adalbert, Adalbert que nombre horrible!, eres un idiota, no te
juntes con él, mira a ese niño parece tonto…
Hacía tanto
tiempo que no tenía ese sueño sobre la escuela, todo esto que se podría
considerar como un trauma se debe a que yo tenía un compañero recuerdo que su
nombre era James Morgan que siempre solía molestarme, fue mi compañero desde el
primer grado hasta el día de la graduación, todos hacían lo que él decía, era
el bribón de la clase por esa razón creo que nunca tuve amigos aunque debo
admitir que yo no era muy sociable.
Capítulo 1
Les contare
mi historia, simplemente lo hago no por el afán de que sientan pena ni siquiera
se si podrán entenderme… bueno, realmente no tengo un por que.
Me llamo
Adalbert Kant, nací en un pueblo tranquilo a las afueras de Texas, soy hijo
único y mis padres me tuvieron de grande por lo que yo, cuando tenía 8 años
sufrí la partida de mi padre por lo que no tengo muchos recuerdos pero los
atesoro en lo más profundo de mi corazón, mi madre aún sigue viva a pesar de su
fuerte carácter es una mujer muy dulce, de esas personas que pueden ganarse el
cariño de alguien muy fácilmente, ella se quedó en ese pueblo negándose a venir
a la gran ciudad como lo hice yo y cada tanto regreso a visitarla.
Fui a un
colegio privado católico igual nunca le tome mucha importancia. Siempre ame los
libros, mis preferidos eran los cómics japoneses hasta el punto que llegue a
obsesionarme con la cultura japonesa, amaba ir a la escuela porque ahí te hacen
leer muchos libros, aunque en su mayoría era para nuestro aprendizaje pero no
me importaba ni me quejaba, como lo mencione anteriormente durante mi período
en la escuela como todos (al menos eso creo) tuve ese compañero bribón, que
molestaba, que nunca hacía la tarea y el que le sacaba varias canas a la
maestra. Se dedicaba a molestar a todos pero parece que su punto fuerte era yo.
Me molestaba todo el tiempo, haciéndome todo tipo de bromas, me sacaba el
almuerzo, me quitaba el dinero hasta en los días lluviosos solía ponerme el
pie, recuerdo cierto día:
-¡Hey tú!, ven al patio que quiero mostrarte
algo
- ¿A mí?
-¡Si!, ¿a quién más? Te espero en 10
minutos
¿Qué es lo que querrá? Me pregunto,
ni modo, para saberlo tendré que ir. Pero está lloviendo ¿cómo pretende que
salga afuera?
Esa vez
recuerdo que me engañó, yo fui a la puerta del patio y apareció detrás de mí y
me empujó por lo que pude sentir como mi cara golpeaba en el suelo cuando me
quise levantar el había cerrado la puerta y no tenía manera de entrar, del otro
lado podía sentir sus risas, intente entrar pero pasó un rato largo hasta que
pude por lo que me gane un reto de la maestra por estar jugando afuera en la
lluvia y como si eso fuese poco pillé un resfriado. Nunca le hice nada, ni siquiera le respondía
cuando se burlaba de mi porque mi madre me había enseñado que siempre debía
poner la otra mejilla y las peleas era el idioma de los necios.
Nací con un
corazón débil razón por la cual nunca pude practicar ningún deporte por lo que
veía desde lejos como los demás niños jugaban a la pelota, nunca me invitaban,
siempre pasaban de mi por lo que crecí siendo una burla de los demás ya que era
solitario y un niño muy mimado.
Me gradué de
la escuela con honores, siempre fui el mejor de mi clase ya que amaba leer
libros, gracias a eso recibí una beca ¡fui tan feliz! después de eso me vine a
vivir a New York, fue muy duro y difícil dejar a mamá allá sola pero como ella
dijo un hombre debe forjar su destino así que sin más me vine para la gran
ciudad, el mundo de las posibilidades, me aplique en la universidad para ser
profesor en literatura, yo amaba leer los libros así que quería transmitirle a
los niños la misma pasión.
Cursaba mi
2do año en la universidad, hasta que conocí a mi primer amigo, el amigo que
siempre quise tener, al que siempre quise contarle mis cosas, mis secretos y
compartir con él cientos de momentos, su nombre es Jerry McFly.
Lo conocí
porque debíamos hacer un trabajo en grupo, yo no tenía con quien hacerlo, todos
habían encontrado su lugar y yo quede
solo entonces se me acercó y me pregunto
-¿Estás solo?
-Sí
-Genial,
desde ahora seremos un grupo y nos haremos amigos, ¿Cómo te llamas?
-Kant Adalbert
-Muy bien Bert, llámame Jerry
Desde ese
momento quede tan maravillado, no podía creer que al fin pudiese tener un
amigo, desde ese día empezamos a pasar todos los días juntos, me divertía tanto
con él, era muy gracioso, sabía como hacer reír a la gente y tenía muchos
amigos, es decir, todo lo contrario a mi. Como si fuese poco, era bien
parecido, tenía ojos azules como el cielo, piel blanca como el algodón y era
alto, no tenía músculos, más bien era flaco.
Los
problemas comenzaron cuando tuvimos que hacer el trabajo de investigación,
habíamos perdido mucho tiempo divirtiéndonos, me sorprendí al ver como a su
lado se pasaba el tiempo volando pero no podíamos seguir perdiendo el tiempo
aunque al parecer a Jerry no le
importaba se la pasaba bebiendo noche tras noche, entre mujeres y sexo. Como no
estaba acostumbrado a las peleas simplemente a pesar de que eso mucho no me
gustaba me quede callado y finalmente lo hice solo aunque lo entregue como si
lo hubiésemos hecho juntos.
Una vez más
el período de clases había terminado y para mi sorpresa Jerry obtuvo notas muy
altas promocionándolas a todas las materias, recuerdo que me pregunte donde y
cuando estudiaba él porque yo me había esforzado durante mucho tiempo para
conseguir las notas que debía tener y él al parecer las había obtenido sin
ningún tipo de esfuerzo.
-Continuará-
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